miércoles, 11 de enero de 2012

(L)

-¿Sabías que te quiero? +Sí. -¿Y que opinas? +Nada. -¿De verdad? +No opino, siento. -¿Y que sientes? +Que yo también te quiero. :D
+¿Qué cojones estas haciendo?
-¿A ti que te parece?
+¡Me parece que has perdido el control!
-Nunca lo he tenido
+Ahora si que no entiendo porque me enamore de ti.
-Ni si quiera yo lo entiendo, soy una persona horrible, mal educada, estúpida, sin talento alguno, arrogante, mal criada, testaruda y cabezota, que solo piensa en si misma y que no sabe hacer nada por nadie, que no tiene dignidad ni respeto por las demás personas, encima soy una cobarde.
+¿Cobarde por que?
-Porque te tengo a tan solo dos centímetros y parece que estés a mil kilómetros, te rozo y es como caerme por un precipicio porque no tengo el valor de decirte todo lo que significas para mi y todas las cosas que quiero vivir contigo.. porque te quiero, ¡que cojones! te amo, y no se que haré sin ti si algún día me faltas, eres el único que me hace sacar una sonrisa cuando estoy hundida y el único para el que todos esos defectos solo son simples características.
-No hagas lo que te dice la gente...
+Solo lo hago a veces.
-A ver, si alguien te dice que te tires de un puente, ¿tú te tiras?
+Pues no...
-Ves? Nunca dejes que nadie te maneje,sé tu misma.
+Pero sabes?Si es contigo si me tiraría, es más contigo a mi lado haría cualquier cosa.
(Él en ese momento esbozó una gran sonrisa y besó a su chica en los labios y luego respondió)
-Te quiero princesa.

¿Por qué no?

Si a ella le gusta estar con el, y a el le gusta estar con ella... ¿por qué no disfrutan y están juntos?
+ Porque las cosas son demasiado complicadas... no es tan fácil como coger y decir: ¡oye tu! que quiero estar contigo, joder! que quiero que tu estés conmigo y que sobretodo quiero que disfrutemos de los días que tengamos que disfrutar en compañía!
- ¡O si! ¿Por qué no?

;)

+Eres perfecta.
-A,si?
+Si,perfectamente gilipollas.
Al borde de la gloria, confundí la amistad, el amor y todo lo que se puso en medio. Confundí los abrazos con los besos, los besos con los te quiero y los te quiero con los te amo. Deje olvidado a la prudencia. Mostré mi debilidad. Mis capacidades de amar se multiplicaron por mil. En este estado, mis reflejos bajaron, la confianza subió. No mostré signos de rechazo, de odio. Viví en la espiral del amor, con todo lo que conyeba eso. Me sumergí en un océano de verdades, te amantes y de te adoro. Estuve subida en una nube durante meses, embobada, en mi mundo. Estuve alrededor y dentro de las miradas cómplices, de los roces, del cariño. Me convertí en la persona que dicen que se le cae la baba cada vez que ve su foto, sus comentarios, sus mensajes. En aquella persona que ama y deja que le amen. En fin, ya sabes, me enamoré de ti.
Y después de todo esto, me alegro de ser esa clase de persona necia, cabezota y burra, que aunque sepa y la repitan lo mismo una y otra vez, no lo deja pasar.
Y, ¿por qué? Muy fácil; porque si dejo de luchar, algún día no muy lejano, me preguntaré por qué no seguí luchando y me arrepentiré de haber tirado la toalla. Pero de esta manera, si me arrepiento de algo, será de haber luchado por algo que quise; y creo que me sentiré, probablemente, orgullosa.